MI PRIMER DÍA
El 12 de Enero de 2020
¡Qué dia más mágico!
Después de una noche muy bonita de despedidas en mi nueva ciudad, mi nuevo hogar, billete en mano dirección a Lima, Perú, recibo mi primer pedido en nuevo negocio. Una tienda online en la que llevo trabajando desde el 1 de Octubre, es decir, 3 meses y 12 días después de estar trabajando con mucha ilusión y aprendiendo un montón de conceptos nuevos en ésta vida paralela que me estoy construyendo.
Despedida con mi hermana en el Aeropuerto de Barcelona
Tengo 26 años, y por primera vez voy a cruzar el gran charco, el océano atlántico, para plantarme al otro lado del mundo, en América del Sur, en Perú.
Mi familia y mis amigos me montaron una despedida espectacular, tan bonita, llena de emociones, regalos, abrazos y alguna que otra lágrima. A partir de este año el 12 de enero será mi segundo aniversario. Qué fecha más bonita, y que feliz estoy de construir mi camino como yo lo deseo.
Cuando me encuentro a la cola del control policial del aeropuerto, donde ellos ya no me pueden abrazar, me entra una sensación de miedo tan gigante que me gusta. Señal que lo que voy a hacer va a ser emocionante. Mis piernas tiemblan, pero sigo en pie, como lo he hecho con todo lo que me ha dado miedo, y paso el control. Una vez estoy del otro lado ya no hay marcha atrás. Y me calmo, llega la paz en mi interior porque aunque ellos se quedan y alguien no pueda entender porque lo hago, yo me siento más viva y con fuerza que nunca.
Así que empiezo a disfrutar del momento y de todas las sensaciones que el momento me está ofreciendo.
En el aeropuerto de Barcelona gestiono mi primer pedido, y siento que estoy tocando mi sueño con la punta de los dedos; vivir viajando y traviajar; trabajar viajando.
El viaje en avión de 13 horas es incomodo y me da tiempo a reflexionar y a aceptar la realidad, voy a echar muchísimo de menos a los míos.
La verdad que el primer día no fue el mejor. Llegar a una ciudad desconocida, sin saber dónde ir, tomar un taxi al hostal en el que me estoy durmiendo y no me quiero dormir, vivir el primer día desubicada, decido intentar no dormir y caminar un poco, estando despierta cuando debería estar durmiendo.
Y me encanta la sensación, estoy totalmente en otro mundo, un mundo desconocido que quiero conocer.
Después de la cena llegan los primeros contactos en el camino, conozco a gente que aporta valor a mi viaje, me reafirma en mis decisiones y me recomienda lugares. Ya los quiero, quiero a la gente que pasa por mi camino y me aporta cosas positivas, así sea que solo estén en mi vida 10 minutos, 2 días, o toda la vida. Ya pasaron por ella y ya me aportaron, gracias vida por poner las personas que tocan en mi camino.

Comentarios
Publicar un comentario